
Casa Capo
Un entrepán de autor concentra, en el primer bocado, todas las decisiones que vinieron antes. Sobre esa idea construimos la marca de Casa Capo en Córdoba: un logotipo puramente tipográfico con un único gesto propio, cuatro colores con función asignada y un elenco de grabados victorianos que se comportan como sus comensales.
- Brand ADN
- Posicionamiento
- Tono de voz
- Manifiesto
- Logotipo y sello
- Sistema tipográfico
- Paleta cromática
- Manual de marca
- Packaging
- Carta y papelería
- Uniformes y merch
- Señalética y espacio
Cómo se ve un sándwich que es un plato
La categoría entrena al comensal para esperar poco: pizarras, clip art, la palabra artesanal repetida hasta que no significa nada. Casa Capo cocinaba con criterio de restaurante y necesitaba que la marca lo dijera antes del primer bocado, sin ponerse mantel blanco.
Todo lo que pasa antes del mordisco
El manifiesto ordenó el resto: ojo, mano, boca, sabor. Si el bocado es la suma de las decisiones anteriores, la marca tenía que mostrarse igual de decidida. Nada agregado, nada decorativo: un logotipo que es solamente tipografía, y un solo gesto en todo el sistema — la “o” de Capo, apenas inclinada.
Dos tipografías, cuatro colores, ocho animales vestidos
Khuja Uppercase manda en el logotipo y los titulares; Sweet Sans Pro se ocupa de que todo lo demás se lea. Shadow Grey sostiene, Vibrant Coral marca, Alabaster Grey respira, Light Blue aparece poco y por decisión. Los grabados son el comensal, no el decorado: curioso, exigente, sin prejuicios.
Sweet Sans Pro
Un sello, no un logo
Un manual que cierra el criterio en vez de abrirlo: dos versiones de logotipo, cuatro composiciones alternativas, un sello circular con ESTD 2025 para firmar, áreas de respeto y mínimos de reproducción definidos al píxel. El sistema aguanta desde un posavasos hasta la fachada.








